jueves, 26 de noviembre de 2009

Virgen

Hace algún tiempo, en mi cátedra de Literatura Universal II, hemos venido tocando el tema del sexo y la dominación; hemos pasado por el Marqués de Sade y sus perversiones, por Jelinek y el tema de la mujer como objeto, Yasunari Kawataba y la mujer como obra de arte y contemplación. Es por esto que hemos tenido que ver una serie de películas de gran carga erótica y emocional.

Hoy me tocó ver la más explícita,de Nagisa Oshima. Se llama El Imperio de los sentidos, y salen demasiadas escenas de sexo, y sexo explícito, sexo real.

La verdad, me sentí incómoda viendo esa película; la trama en sí era buenísima, las actuciones también, pero sinceramente, no fue agradable ver como la mujer tomaba en sus manos los genitales del hombre y los introducía en su boca en un primerísimo primer plano que no acababa nunca.

Más que lo crudo de las escenas, pasaba por mi cabeza lo manoseado que está el tema del sexo y lo desvalorizado que está la virginidad en estos días.


Con un dejo de tristeza, ví como aquella mujer tenía sexo con el actor, y más aun, se dejaban filmar, como si ese acto no fuera privado.

La verdad, soy una fiel defensora de la virginidad, y hasta el matrimonio. No estoy de acuerdo con las relaciones premaritales, pues creo que si Dios creó el himen [independiente si no se rompe, si se nace sin él o etc] es para crear "un sello e garantía" que optimiza la calidad de quien lo lleva. No por eso, la mejor ropa es la nueva, y se dice que no se debe aceptar nada que venga su sello de garantía roto.

Esto no excluye al hombre, que si bien, no tiene nada como desmostrar su virginidad, más que su palabra.


Si el sexo se guardara hasta el matrimonio, muchos niños no deseados se evitarían, muchos abortos y la mujer no sería visto como un objeto de placer. Además, creo que no hay nada más bello que entregar todo tu ser, a aquella persona que en el hermoso vínculo del amor en el matrimonio estará contigo por el resto de sus días [si amor, significa "sin muerte", todas aquellas personas que quebraron su matrimonio es porque realmente no tenían amor].


Que hermoso será aquel día, en el cual sea uno solo con el hombre que Dios tiene para mí; y juntos, experimentar la cúspide de la demostración de nuestro amor.



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sábado, 14 de noviembre de 2009

Atenuación

En estos precisos momentos estoy haciendo un trabajo para la universidad, específicamente, para la cátedra de Lingüística II; el informe habla acerca de un libro de la Doctora Juana Puga, acerca de como los chilenos "suavizamos" las expresiones para tener posturas más corteses y correctas dentro de la sociedad.

Uno de los puntos que toca este libro (y muchos otros) es la postura sumamente atenuante de la mujer. Es decir, se contrastó el castellano de Chile con el castellano hablado en España, y resultó que este es de un estilo más directo que el nuestro, más específico y con menos palabras cuyo significado ha sido ambiado (ej: En Chile, trabajadora sexual ha desplazado al término de prostituta)

Siguiendo con esto, si nuestro castellano es uno de los más atenuantes,uno de los factores más importantes es el papel de la mujer. Nosotras acostumbramos a hablar de una manera que, de alguna forma, reemplaza el significado de las palabras, muy subjetivamente, eliminando de nuestras expresiones el "Yo" al reemplazarlo por el "Me", hablamos de forma impersonal ("Hay una preocupación que hace que nos mantengamos alerta") y así muchas formas de suavizar nuestros dichos.

La atenuación se utiliza como un reforzativo de la argumentación, pero con un distanciamiento de su discurso; en definitiva, esto proviene del hecho que somos personas pensantes, que por medio de una lógica hacemos escudos de nuestras palabras, al querer parecer correctas, al querer ser corteses, al usar la atenuación como una forma de protegernos de las palabras del otro...

Aquí algunos ejemplos de atenuación:

"Quiero hacer pipí"
"Como que me quiero resfriar"
"Me duelen las mamas" [siendo correcto el uso de la palabra Pecho]
"Y todas esas cosas que duelen cuando UNA es chica"
"Yo fui al super ¿No es cierto que sí?"

No sé si me logro explicar (jejeje acabo de atenuar) Seré más directa: No sé si expliqué bien este concepto, pero lo medular de esta entrada es el origen de la atenuación: portegernos del otro, exaltar nuestro yo, tomar distanciamiento de la otra persona y hacer que nuestro discurso no parezca tan duro y directo.

Caben las preguntas: ¿Por qué queremos sonar correctas todo el tiempo?
¿Por qué "nos enfermamos" y no simplemente "estamos menstruando"?
¿De qué o quién nos queremos refugiar mediante nuestras palabras?

Y muchas interrogantes más. Quizás esta entrada no tenga mucho que ver con el tema central de este blog, pero me pareció interesante compartir con ustedes nuestra diferente forma de hablar y sus razones lógicas. Ahora, debemos descubrir nuestras razones personales: ¿A qué le tememos al hablar? ¿Al rechazo? ¿Al enojo? ¿A un golpe?





Cariños ^^






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viernes, 6 de noviembre de 2009

.: Yo :.

Uff! La universidad me quita mucho tiempo, por esto es que no he actualizado el blog desde su creación. En fin.

Hace una semana aproximadamente mi mamá me comentó que se había topado con una antugua compañeria mía de la enselanza básica y con su mamá; después de unos minutos de conversación, salió a la luz una operación que se realizó mi ex compañera, y efectivamente según mi pensamiento, se había operado las pechugas. Pero a dieferencia, el móvil de la intervención no ue ni la pretención ni unos centímetros cúbicos de más; sino, de menos. Mi amiga se había operado para sacarse un poco de glandula mamaria, porque más allá de lo estético, esto le producía grandes dolores de espalda y de cuello. Claro, si en total le sacaron 1 kilo.

Ella, según su relato, no la pasó de maravillas en el post operatorio, al contrario, largas semanas de recuperación, cambios dolorosos de parches y curaciones, hicieron que esta experiencia no fuera contada como lo hace las "grandes" modelos ni mujeres de la televisión, que dicen que "el post operatorio fue de lo mejor y sin dolor alguno. Plenamente felices". Mi amiga dijo que si hubiese tenido la oportunidad de no operarse, no lo hubiese hecho.

Como ven, quizás el título de la entrada no tiene nada que ver conmigo, ni me afecta mucho que digamos la comentada operación, pero... aquí analicé no el caso de mi amiga, sino a las mujeres que se han cambiado muchas veces partes de sus cuerpos y se han sometido al quirófano y gastando millones de pesos. ¿Acaso eso no las haceser menos "ellas"? ¿ Acaso su esencia va cambiando? Claro, dicen que lo que importa es lo de adentro, y mi ex compañera con su operación ahora se siente mucho mejor. Entonces, ¿Cómo cambiará la percepción de la vida de aquellas mujeres que sólo por vanidad han transformado su cuerpo? ¿Seguirás siendo ellas mismas?


La verdad no niego que mi abdomen ultimamente no es una parte de mí que me guste. He subido 15 kilos de marzo a la fecha, y cada día me es más difícil bajar semejante cantidad de kilos, pero no quiero ni tengo los medios como para una cirugía. Por ahora, sólo queda cerrar la boca, y tener un cambio a nivel físico que implique mi fuerza de voluntad, para ver que esto fue un logro mío, y así, potencia mi esencia en vez de cambiarla.


Cariños.
=)





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