sábado, 14 de noviembre de 2009

Atenuación

En estos precisos momentos estoy haciendo un trabajo para la universidad, específicamente, para la cátedra de Lingüística II; el informe habla acerca de un libro de la Doctora Juana Puga, acerca de como los chilenos "suavizamos" las expresiones para tener posturas más corteses y correctas dentro de la sociedad.

Uno de los puntos que toca este libro (y muchos otros) es la postura sumamente atenuante de la mujer. Es decir, se contrastó el castellano de Chile con el castellano hablado en España, y resultó que este es de un estilo más directo que el nuestro, más específico y con menos palabras cuyo significado ha sido ambiado (ej: En Chile, trabajadora sexual ha desplazado al término de prostituta)

Siguiendo con esto, si nuestro castellano es uno de los más atenuantes,uno de los factores más importantes es el papel de la mujer. Nosotras acostumbramos a hablar de una manera que, de alguna forma, reemplaza el significado de las palabras, muy subjetivamente, eliminando de nuestras expresiones el "Yo" al reemplazarlo por el "Me", hablamos de forma impersonal ("Hay una preocupación que hace que nos mantengamos alerta") y así muchas formas de suavizar nuestros dichos.

La atenuación se utiliza como un reforzativo de la argumentación, pero con un distanciamiento de su discurso; en definitiva, esto proviene del hecho que somos personas pensantes, que por medio de una lógica hacemos escudos de nuestras palabras, al querer parecer correctas, al querer ser corteses, al usar la atenuación como una forma de protegernos de las palabras del otro...

Aquí algunos ejemplos de atenuación:

"Quiero hacer pipí"
"Como que me quiero resfriar"
"Me duelen las mamas" [siendo correcto el uso de la palabra Pecho]
"Y todas esas cosas que duelen cuando UNA es chica"
"Yo fui al super ¿No es cierto que sí?"

No sé si me logro explicar (jejeje acabo de atenuar) Seré más directa: No sé si expliqué bien este concepto, pero lo medular de esta entrada es el origen de la atenuación: portegernos del otro, exaltar nuestro yo, tomar distanciamiento de la otra persona y hacer que nuestro discurso no parezca tan duro y directo.

Caben las preguntas: ¿Por qué queremos sonar correctas todo el tiempo?
¿Por qué "nos enfermamos" y no simplemente "estamos menstruando"?
¿De qué o quién nos queremos refugiar mediante nuestras palabras?

Y muchas interrogantes más. Quizás esta entrada no tenga mucho que ver con el tema central de este blog, pero me pareció interesante compartir con ustedes nuestra diferente forma de hablar y sus razones lógicas. Ahora, debemos descubrir nuestras razones personales: ¿A qué le tememos al hablar? ¿Al rechazo? ¿Al enojo? ¿A un golpe?





Cariños ^^






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